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Juliane Koepcke: cayó de un avión en la selva peruana con 17 años y sobrevivió sola

Cayó unos 3.000 metros atada a su asiento y caminó por el Amazonas hasta que unos leñadores la encontraron
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Juliane Koepcke: cayó de un avión en la selva peruana con 17 años y sobrevivió sola
Una Nochebuena que terminó en tragedia
El 24 de diciembre de 1971, el vuelo 508 de LANSA, un avión Lockheed Electra, despegó de Lima rumbo a Pucallpa, en la selva peruana. A bordo viajaban 92 personas: 86 pasajeros y seis tripulantes.
Entre ellos estaba Juliane Koepcke, de 17 años, hija de zoólogos alemanes radicados en Perú. Viajaba junto a su madre, María, para reunirse con su padre, Hans-Wilhelm, que trabajaba en una estación de investigación en la selva.
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El rayo y la caída
Durante el vuelo, el avión entró en una tormenta eléctrica. Según la investigación, un rayo impactó en el ala derecha y la aeronave se desintegró en el aire.
Koepcke contó que cayó todavía sujeta a la hilera de asientos. La altura que se cita es de unos 3.000 metros, una cifra que se repite en la mayoría de las crónicas, aunque el avión volaba a unos 6.400 metros (21.000 pies) cuando se rompió.
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Murieron 91 de las 92 personas. Ella fue la única que logró salir caminando del lugar.
Diez días en la selva
Juliane tenía una clavícula rota, una herida profunda en un brazo, un ojo lastimado, un ligamento de la rodilla roto y una conmoción cerebral. Había perdido los anteojos y quedó con una sola sandalia.
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Recordó los consejos de su padre: en la selva, un arroyo lleva a otro más grande y, tarde o temprano, a la gente. Así que decidió seguir la corriente río abajo.
Cuántos días estuvo perdida depende de la fuente: la Wikipedia en inglés habla de 11 días, algunas crónicas dicen 10 y otras 12. La diferencia surge de cómo se cuente el día de la caída y el del hallazgo.
El encuentro con los leñadores
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Finalmente llegó a un campamento de leñadores. Le curaron la herida del brazo, infectada con larvas de mosca, con nafta, y la trasladaron en canoa durante unas 11 horas. Después fue llevada en avioneta a un hospital.
La búsqueda oficial había encontrado restos del avión días antes. El cuerpo de su madre fue hallado el 12 de enero de 1972.
Un dato que sigue generando preguntas
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Según la Wikipedia, hasta 14 pasajeros habrían sobrevivido al impacto inicial y habrían muerto esperando ayuda, porque los equipos de rescate tardaron en llegar al lugar. Es un dato citado en distintos relatos, pero no hay una cifra confirmada por documentos oficiales.
Lo que sí está documentado es que LANSA perdió su permiso para operar pocos días después del accidente.
Su vida después
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Koepcke volvió a Alemania, estudió biología en la Universidad de Kiel y se doctoró en la Universidad de Múnich, con especialidad en murciélagos. Más tarde dirigió Panguana, la estación de investigación en la selva peruana que había fundado su familia.
En 2011 publicó su autobiografía, que ganó el premio literario Corine. En 2019, Perú la distinguió con la Orden al Mérito en el grado de Gran Oficial.
Su historia sigue siendo una de las más impactantes de la aviación. Pero más allá de lo extraordinario, es un recordatorio del valor del conocimiento: su familia le enseñó a leer la selva, y eso, junto con una enorme dosis de suerte, le salvó la vida.
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