La guerra entre Rusia y Ucrania volvió a intensificarse con una nueva ola de ataques aéreos. Durante las últimas horas, fuerzas rusas lanzaron un importante número de drones contra la ciudad de Zaporiyia, en el sureste de Ucrania, provocando daños en edificios residenciales y distintas instalaciones civiles.
De acuerdo con los primeros reportes, al menos cinco personas resultaron heridas como consecuencia de los ataques. Entre los lugares afectados se encuentran edificios de departamentos, una universidad y un centro comercial, según informaron autoridades ucranianas.
La ofensiva se produjo después de una de las mayores operaciones con drones realizadas por Ucrania contra territorio ruso. Durante el fin de semana, Kiev lanzó más de 1.000 aeronaves no tripuladas contra distintos objetivos dentro de Rusia, en una operación que Moscú calificó como una importante ofensiva aérea.
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Las autoridades rusas aseguraron que sus sistemas de defensa lograron interceptar un gran número de drones. También fueron reportados daños en distintas regiones del país y afectaciones sobre infraestructura vinculada con sectores estratégicos.
El intercambio de ataques vuelve a poner en evidencia el papel central que tienen los drones en la guerra. Estas aeronaves permiten a ambos bandos atacar objetivos ubicados a cientos de kilómetros del frente y se han convertido en una de las principales herramientas utilizadas para golpear infraestructura militar, energética y logística.
En Zaporiyia, mientras tanto, los equipos de emergencia continuaron trabajando en las zonas afectadas para evaluar los daños y asistir a las personas heridas.
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La nueva escalada ocurre además mientras continúan los esfuerzos diplomáticos para encontrar una salida al conflicto. Sin embargo, los ataques registrados durante los últimos días muestran que las operaciones militares siguen intensificándose, especialmente mediante el uso de drones y misiles.
La situación mantiene en alerta a las autoridades ucranianas ante el riesgo de nuevos ataques contra infraestructura crítica, particularmente de cara a los próximos meses, cuando aumenta la importancia de garantizar el suministro energético de la población.